Silleda acogerá el mercado de Amio antes de enero

Para que el traslado se haga realidad es necesario adaptar antes el recinto de la Semana Verde a la norma europea

El mercado Nacional de Ganado de Santiago tiene sus días contados. La decisión de trasladarlo a Silleda ya está tomada por el Gobierno de la Xunta, que tratará de llevarlo a cabo antes del próximo año. El ayuntamiento compostelano, regido por la nueva mayoría del popular Gerardo Conde Roa, no sólo no se opone a la medida, sino que la promueve con destacable ímpetu, ya que entre sus planes se encuentra el dedicar el recinto de Amio a nuevos usos feriales, difícilmente compatibles con el mercado semanal de ganado.

De hecho, desde la Consellería de Presidencia, que dirige Alfonso Rueda, no se hace más que atender una petición que le llegó desde el consistorio conmpostelano, que insiste en el traslado, y en este sentido ofrece todas las facilidades a su alcance para que cristalice el cambio. "Estando de acuerdo ambas partes, el Concello de Santiago y el recinto ferial de Silleda, la Xunta poco tiene que decir, tan solo facilitar las cosas", indican del desde la Consellería de Medio Rural.

Según este departamento, "hai un informe que conclúe que serían necesarias fondas melloras estruturais para adaptarse ás esixencias normativas actuais, que implicarían un importante investimento. Ao ser primordial o cumprimento da normativa europea, as únicas alternativas son as de un novo recinto gandeiro ou unha adecuación total de Amio ás necesidades antes mencionadas". Optar por invertir en Amio supondría condenar a este recinto a no poder albergar en el futuro otro tipo de ferias, muestras o congresos, lo que choca de pleno con los planes del equipo de gobierno compostelano.

Ante esta situación, la Xunta inició contactos con el ayuntamiento de Santiago, ofreciendo las instalaciones que tiene la Fundación Semana Verde en Silleda, que aunque necesita obras, cuenta con mejores prestaciones para este tipo de ferias, con el convencimiento, además, de que facilitaría también el trabajo de los operadores y de los ganaderos.

Otra de las ventajas, a juicio de la Consellería de Presidencia, es que permitiría la concentración de la oferta del ganado vacuno en un mismo lugar, lo que potenciaría la presencia de compradores europeos e españoles, que en estos momentos están asistiendo a los mercados asturianos.

Al mantener los dos modelos de mercado –uno de subasta y otro de libre concentración–, se evitaría el traslado de muchas reses de un mercado a otro, y por lo tanto podrían permanecer en un mismo recinto en perfectas condiciones de bienestar y control sanitario, aspecto este último en el que está volcado la Xunta de Galicia, ya que es de su plena competencia.

En cuanto a los plazos para el traslado del mercado de Amio a Silleda, todas las partes implicadas, ayuntamiento, Xunta y la Fundación Semana Verde, están tratando de agilizar las gestiones necesarias con el fin de que pueda ser una realidad cuanto antes. Aunque desde las administraciones nadie quiere dar una fecha exacta, pues la negociación con los ganaderos no es tarea fácil, la idea es que el próximo año el Mercado Nacional de Ganado de Santiago sea ya historia.

El traspaso de la feria de ganado

Santiago quiere darle al recinto de Amio otros usos y la Fundación Semana Verde, cuyo Patronato preside el conselleiro de Presidencia, Alfonso Rueda, se muestra encantada de recibirla // El traslado del mercado compostelano es un hecho.

 

Mercado de Amio

Tres naves comunicadas y áreas con cabida para más de dos mil coches.

CARACTERÍSTICAS En marzo de 1998 se inauguró el complejo de Amio. El edificio principal, en forma de cruz, está compuesto por tres naves comunicadas entre sÍ en cuyo centro se encuentra el edificio de servicios. La nave A ocupa una superficie de 4.452 m2 útiles (53x84), la B cuenta con un espacio de 2.856 m2 (34x84), y la C, la más grande del recinto, tiene 6.120 m2 (53x115’5). Además, cuenta con dos aparcamientos con capacidad para 550 y 1.550 turismos, así como con una superficie total pavimentada en área de accesos y circulación en torno a las naves de 37.829 m2, donde suelen instalarse pulperías desmontables los días de mercado. Asimismo, 16.430 m2 más están ocupados por zonas ajardinadas. La superficie total del edificio de servicios es de 2.668 m2 distribuida en dos plantas. Incluye un vestíbulo de 160 m2, comunicado con la cafetería-restaurante, que ocupa 300 m2 .

 

La Semana Verde

Son siete pabellones y 428.000 metros cuadrados.

SILLEDA El Recinto Feira Internacional de Galicia tiene una superficie de 428.000 metros cuadrados, 35.000 para exposición cubierta y 20.000 al aire libre. Cuenta con siete pabellones de diversos tamaños (desde 800 a los 14.500 metros cuadrados), además de cinco mil metros cuadrados de restaurantes y cafeterías.  Solo el bar tiene, por ejemplo, capacidad para 800 personas, mientras que el restaurante puede ubicar a 4.500 comensales. Las oficinas, por otro lado, se ubican en unas instalaciones de otros dos mil metros y hay hasta un auditorio de 1.200 metros cuadrados, aparte de 3.900 metros cuadrados con salas de conferencias y 3.500 de parquin. m. s.

Datos

La última feria reunió más de 100.000 vistas.

La Feria Internacional Semana Verde recibió en su última cita, desarrollada el pasado mes de junio más de cien mil visitantes. Entre las claves del éxito de la convocatoria destacaron, de acuerdo con fuentes de la Xunta de Galicia, la gratuidad de la entrada –que animó a muchos más asistentes– y el completo y variado programa preparado para una cita que también fue el punto de encuentro de 686 firmas expositoras y de más de un millar de reuniones de expertos.

1,1 Millones de euros de deuda estimada por el gobierno de Silleda, algo que niegan desde la Xunta.

Cinco citas concertadas para el próximo año.

En la página web de la Fundación Semana Verde se indica que para el próximo año se celebrarán, al menos, cinco ferias. Estas son la 1ª Gran Feria Stock Factory de Galicia (pendiente de cerrar la fecha); la 35 Feria Internacional Semana Verde de Galicia (del 14 al 17 junio de 2012); Salimat 2012 (que coincide con la anterior); Galiforest 2012 II Monográfico Forestal Internacional para el sur de Europa (del 28 al 30 junio de 2012), y GrandAgro 2012 (del 8 al 12 marzo).

La centralización facilita la eficacia del control veterinario

El traslado del mercado de ganado de Santiago al recinto de la Fundación Semana Verde de Silleda tiene un feliz antecedente en febrero de 2010. En esa fecha tuvo lugar un cambio puntual debido a que las instalaciones de Amio se encontraban ocupadas por la celebración de otro tipo de muestra. En aquella ocasión, tanto los ganaderos como los operadores quedaron encantados con la experiencia, a pesar de lo cual la mayoría de los primeros se siguen oponiendo a que el traslado se haga oficial.

Tratar de convencer a los ganaderos es en estos momentos el principal objetivo de la Consellería de Medio Rural para que el cambio de sede sea una realidad consensuada y el éxito del nuevo mercado quede asegurado. Pero esto no resultará fácil, pues los representantes de los ganaderos insisten en apostar por Compostela como sede de la feria por su centralidad geográfica y su renombre en Europa, justamente ganado a lo largo de décadas de buena gestión y esfuerzo.

Llegado el caso, dado que Santiago cede voluntariamente el mercado de ganado al recinto ferial de Silleda, Medio Rural podría optar por la política de hechos consumados y esperar a que los ganaderos acepten el cambio a la fuerza. Pero esta no parece ser la política que se quiere llevar a cabo desde la consellería, cuyos gestores se inclinan por apostar por el consenso hasta última hora.

La centralización del mercado en Silleda permitiría, también, la unificación de los controles veterinarios, con el consecuente aumento de la eficacia. Además, las continuas inversiones para mejoras exigidas por las normativas de salud animal se concentrarían en una única instalación ganadera.

El recinto agropecuario de Silleda obtuvo las mejores calificaciones de España en cuanto a bienestar animal y adecuación de las instalaciones.

Noticia recopilada de : www.elcorreogallego.es 08-09-2011

El hambre cotiza en Bolsa

 

REPORTAJE: LA COMIDA COMO INVERSIÓN

El hambre cotiza en Bolsa

La sequía en los mercados financieros ha volcado a ciertos inversores en las materias primas. Fondos de alto riesgo y bancos influyen ahora en lo que vale el pan en Túnez, la harina en Kenia o el maíz en México. El Banco Mundial hace sonar la alarma por la explosión de los precios alimentarios

La sala en la que se reparte la comida del mundo parece cualquier cosa menos apetitosa. En la Bolsa de Chicago hay trozos de papel y vasos de cartón por todas partes, hombres sudorosos con chaquetas de colores chillones van de un lado a otro, gesticulan, gritan y se enzarzan en peleas por los contratos de semillas de soja, carne de cerdo o cereales.

Aquí, en la sala de negociación de la mayor Bolsa de materias primas del mundo se decide sobre los precios de los alimentos, y con ellos sobre el destino de millones de personas. El hambre del planeta se organiza aquí, además de la riqueza de unos pocos.

Para Alan Knuckman no hay mejor lugar en el mundo: "Esto es el capitalismo en estado puro", comenta este experto en materias primas, con una cara que se ilumina como la de un chiquillo; quizá porque nunca ha dejado de jugar. Hace 27 años que trabaja aquí. Al principio por cuenta de agencias intermediarias, pero pronto fundó la suya y ahora es analista en Agora Financials, una consultoría de inversiones en materias primas. "Estoy aquí para hacer dinero", comenta.

Cómo lo haga le da igual. Para él no hay diferencia ninguna entre petróleo, plata y alimentos. "No creo en la política, sino en el mercado, que siempre tiene razón".

¿La escalada de los precios de los alimentos? Para él, son una simple expresión del juego de la oferta y la demanda. ¿Los especuladores? Son buenos para los mercados, porque predicen con antelación los acontecimientos. ¿Excesos especulativos? "No veo dónde", afirma.

Esto último no deja de sorprender, porque en el mundo financiero nunca se ha producido tal volumen de inversión en las materias primas agrícolas. Solo en el último trimestre de 2010 se triplicó la inversión en comparación con los tres meses previos. El mercado posee una gran liquidez desde que los Estados trataron de sofocar la crisis financiera con enormes programas anticíclicos y paquetes de ayuda.

El pan del mundo atrae a inversores a los que les interesan tan poco los cereales como, anteriormente, las empresas punto.com o las hipotecas subprime. Estamos hablando de fondos de pensiones que manejan cifras multimillonarias y de pequeños ahorradores que buscan nuevas oportunidades de inversión más seguras, o de bancos que ofrecen apuestas financieras al por mayor sobre fondos de inversión en productos agrícolas.

El lado oscuro de todo esto es que, en paralelo al hambre de agroacciones, también suben los precios de los alimentos. Ya en marzo, la FAO anunció que se habían alcanzado nuevos récords en los precios, que superaron incluso los de la última gran crisis alimentaria de 2008. Según el Índice de Precios de los Alimentos de la FAO, el coste de los productos alimenticios experimentó un alza del 39% en el curso de un año. Los precios de los cereales subieron un 71%, al igual que los de los aceites y grasas destinados a la alimentación. El último índice publicado, en julio pasado, marcaba los 234 puntos, solo cuatro por debajo del récord histórico de febrero. "La época de los alimentos baratos se ha acabado", profetiza Knuckman.

Para sus compatriotas estadounidenses, que destinan el 13% de la renta disponible a adquirir productos para la nutrición, puede que el alza de los precios no pase de ser una molestia. Pero para los pobres del mundo, que dedican a comer el 70% de su magro presupuesto, es una amenaza existencial.

Desde junio del año pasado, 44 millones de personas han caído bajo el umbral de la pobreza solo a causa del incremento de los precios de los alimentos, según el Banco Mundial. Son personas que tienen que sobrevivir con menos de 1,25 dólares diarios. Hay más de mil millones de personas que sufren desnutrición en el mundo. La actual hambruna del Cuerno de África tampoco es consecuencia exclusiva de la sequía, la guerra civil o las élites corruptas, sino de los elevados precios de los alimentos.

"Efectos colaterales no deseados del mercado": así describe Knuckman el hecho de que los más pobres entre los pobres no puedan permitirse comer. Halima Abubakar, de 25 años, padece ese efecto colateral en sus propias carnes.

Hablamos con la keniana en su chabola de Kibera, el poblado marginal más grande de la capital, Nairobi. Abubakar se pregunta qué pondrá en la mesa a su marido y a sus dos hijos esta noche. Hasta hace poco, los Abubakar estaban entre los que mejor iban tirando en su misérrimo entorno. Con un salario de 150 euros como guardia en una prisión, el marido de Halima podía alimentar pasablemente a su familia.

Pero ahora, de repente, todo se ha hecho más difícil: la harina de maíz, piedra angular de la nutrición en Kenia, se ha encarecido en un 100% en los últimos cinco meses. Un récord. Pero el precio de las patatas ha subido un tercio, el de la leche aún más y de las verduras, para qué hablar.

"Cada vez sufre más la gente pobre y más gente puede caer en la pobreza por el alza y la fluctuación de los precios alimentarios", afirma Robert Zoellick, presidente del Banco Mundial. En congresos, conferencias y reuniones se repiten, como en un rosario, las supuestas razones de la explosión de los precios, entre otras, el cambio climático y las sequías e inundaciones que conlleva; la creciente proporción de tierras de cultivo dedicadas a los biocombustibles; la mejoría en la alimentación de los países emergentes y su mayor consumo de carne; o el aumento de la población mundial, que crece más deprisa que la producción agraria.

Todos estos factores parecen lógicos y evidentes, y sin duda contribuyen a las tensiones en los precios. Pero no son su causa.

Oliver de Schutter, redactor de un informe de la ONU sobre el derecho a la alimentación, echa por tierra algunos mitos: "El apoyo a los biocombustibles, así como otros aspectos relacionados con la oferta [como las malas cosechas o la suspensión de exportaciones] son factores de una importancia relativamente secundaria, pero en el tenso y desesperado estado de las finanzas mundiales desencadenan una gigantesca burbuja especulativa". En su informe señala como culpables a grandes inversores que, dada la sequía en los mercados financieros, se han pasado en masa al comercio de materias primas, distorsionando los precios más allá de toda proporción. Los excesos especulativos son, según Schutter, la causa primordial del encarecimiento.

De hecho, las razones que se aducen una y otra vez para la explosión de los precios no resisten un examen detenido. Como es natural, los cultivos para biocombustibles demandan cada vez más tierras, pero hasta ahora solo constituyen el 6% de la cosecha mundial de cereales. Según el Banco Mundial, el impacto de los biocombustibles es considerablemente inferior a lo que se pensaba.

Lo mismo puede decirse del mayor consumo de carne en los países emergentes. Según el Instituto para la Investigación de la Política Alimentaria de Washington (IFPRI, por sus siglas en inglés), países como China, India o Indonesia han cubierto el incremento de su demanda sin recurrir de forma significativa al mercado internacional. "Carecemos de cualquier prueba que apunte al supuesto impacto en los precios mundiales de la demanda de los países emergentes", asegura el Banco Mundial en un informe.

Respecto al cambio climático, que sin duda ha inducido un recorte en la producción, hay que apuntar que esta sigue superando al consumo.

Sin embargo, la histeria que rodea la supuesta emergencia alimentaria probablemente sí forme parte de una estudiada estrategia de inversión. Al fin y al cabo, cada burbuja financiera se apoya en un guion: en el caso de la burbuja de Internet, lo que hizo que la gente perdiera el sentido común fue la historia de la Nueva Economía. En el de las hipotecas bancarias, el cuento de que los bienes inmuebles jamás perderían su valor. Ahora, con la burbuja alimentaria, es el temor a la supuesta carestía futura de los alimentos, algo que todos necesitamos.

El que la comida haya mutado en objeto de especulación en Wall Street tiene sobre todo que ver con un cambio fundamental que describe la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD, por sus siglas en inglés): la reciente metamorfosis del mercado de productos alimentarios en un mercado financiero.

Heiner Flassbeck, economista jefe de UNCTAD, se ocupa desde hace tiempo de este asunto. Tras el desplome financiero de 2008 empezó a seguir la evolución del mercado de monedas, materias primas, deuda pública y acciones. Las curvas mostraban un sorprendente parecido. Flassbeck constituyó un grupo para investigar el fenómeno, que aportó unos resultados explosivos: el mercado de materias primas no funciona; en todo caso, no funciona como, según los modelos económicos, lo hace un mercado, en el que los precios se forman a través de la oferta y la demanda. En el informe publicado por el equipo de Flassbeck, las actividades de los actores financieros "empujan los precios de las materias primas mucho más allá de los niveles que justificarían los datos fundamentales del mercado".

Así se produce una distorsión masiva de los precios. Estos se forman no bajo la influencia de factores reales, sino bajo la de las expectativas económicas. La mayoría de los inversores que se lanzan hoy al mercado de materias primas no tiene la menor idea sobre la materia. "Quieren diversificar su cartera, subirse a un mercado en crecimiento o, sencillamente, hacer lo que todos los demás están haciendo", afirma el informe de la UNCTAD.

¿Pero a qué se debe que fondos de alto riesgo y bancos de inversión influyan en lo que vale el pan en Túnez, la harina en Kenia o el maíz en México? ¿Por qué se decide en parte en las Bolsas de Chicago, Nueva York o Londres cuánta gente va a pasar hambre?

La culpa la tiene una mutación trascendental de los mercados que ha pasado inadvertida durante varios años. Al lado del mercado tradicional, en el que los precios eran el resultado del juego de la oferta y la demanda, ha ido surgiendo un mercado de futuros financieros negociables en Bolsa. Para asegurarse frente a las fluctuaciones de precios, los productores vendían de antemano sus cosechas a un precio fijado. Cuando vencía el contrato a futuro y se suministraba la mercancía, si el precio en ese momento era más bajo que el prefijado, se beneficiaba el agricultor; en caso contrario, el poseedor del contrato de futuros. Con esa operación todos ganaban: los productores limitaban sus riesgos, quienes negociaban los futuros proveían de liquidez al mercado, y los consumidores veían cubierta su demanda.

En este mercado podían participar sobre todo actores directamente implicados en la industria agroalimentaria. Los bancos tenían en él un papel pequeño; era una especie de negocio a crédito, y funcionó bien y de forma estable durante décadas. Hasta que fue descubierto por la industria financiera.

El truco es que los especuladores nunca convierten los futuros en auténticas mercancías. Por ejemplo, los fondos venden contratos a 70 días poco antes del plazo de vencimiento y reinvierten el dinero fresco en nuevos futuros financieros. El sistema se convierte en un carrusel perpetuo sin que los inversores tengan jamás contacto con los auténticos precios de mercado. No importa, argumentan quienes dudan que los especuladores sean responsables del alza continua de los precios de las materias primas: en el mercado real siguen vigentes las reglas de la oferta y la demanda, que reequilibrarán las cosas con independencia de lo que ocurra en el mercado de futuros.

Error. De hecho, los precios de los futuros repercuten sobre los auténticos precios de mercado, como descubrió el responsable del Departamento de Mercados y Comercio del IFPRI, Máximo Torero. Cuando puso bajo la lupa los mercados del maíz, la soja y el trigo, constató que, en la mayoría de los casos, los precios reales seguían los precios de los futuros. El supuesto futuro transforma el presente; a su vez, las expectativas de mayores ganancias venideras animan al acaparamiento a quienes aún poseen mercancías reales, lo que a su vez vuelve a empujar al alza los precios. Así, la entrada de las finanzas ha desequilibrado por completo el mercado alimentario, tan predecible en otros tiempos. Según la FAO, solo el 2% de los contratos de futuros sobre materias primas acaban en un suministro real de las mercancías. El 98% restante se vende de antemano por especuladores que están interesados en la ganancia rápida y no en 1.000 mitades de cerdo. Hablamos de jugadores como Goldman Sachs, que en 2009 ganó más de 5.000 millones especulando en materias primas, lo que supuso más de un tercio de sus beneficios netos.

"Para restablecer el funcionamiento normal de los mercados de materias primas se requiere una rápida actuación política mundial", escribe UNCTAD, que exige más transparencia en estos mercados y reglas más estrictas para sus participantes. Los inversores, por su parte, no consideran parte de su tarea producir alimentos a precios asequibles. Su trabajo es convertir mucho dinero en mucho más dinero. Quien preste oídos a su asesor financiero cuando este le diga que invertir en fondos de materias primas sirve para garantizar la nutrición mundial, en el futuro debería tener clara al menos una cosa: esas inversiones forman parte del problema, no de la solución. -

Halima se pregunta qué pondrá hoy en la mesa familiar. La harina ha subido en Kenia un 100% en cinco meses

Que los más pobres no puedan comer solo son "efectos colaterales" para un analista de materias primas

Se exagera el impacto de los biocombustibles. Los cultivos para ellos solo representan el 6% de la cosecha de cereales

"La gente pobre sufre cada vez más por el alza de precios alimentarios", advierte el presidente del Banco Mundial

 

H. KNAUP / M. SCHIESSL Y A. SEITH 04/09/2011

Noticia recopilada de : www.elpais.com

Un laboratorio móvil pionero en Lugo hará más rentable el cultivo de maíz

La Granja Gayoso de Castro de Ribeiras de Lea inició ayer un curso sobre la cosecha rentable del maíz que contó con la presencia del diputado provincial de Economía Rural y Mar, José Fernández, además de una treintena de profesionales del sector que se acercaron de forma gratuita para conocer las ventajas de un laboratorio móvil, pionero en Lugo, que sirve para conocer la fecha ideal de recolección del cereal.

                                        

     Uno de los técnicos de Granja Gayoso muestra el campo de ensayo al diputado de Economía Rural (Foto: Baruk)

Fernández destacó que este proyecto piloto, estrenado por la Diputación en la provincia, «servirá para que os gandeiros melloren a súa produción e ó mesmo tempo reduzan os seus gastos». Asimismo, el diputado aprovechó para recordar la importante presencia que este cereal tiene en los campos lucenses, un total de 15.000 hectáreas, que se podrán rentabilizar al máximo a través de este nuevo sistema, que ya ha sido empleado de forma excepcional en otras zonas de Asturias y Cantabria.

Dos de los técnicos de la Granja Gayoso, Cármen López y Alberto López, expusieron al diputado y a los ganaderos presentes el funcionamiento del laboratorio móvil y las posibilidades que ofrece para seleccionar las mejores variedades para cultivar en la zona.

Cármen López explicó el proceso de análisis de las plantas, mediante el cual se halla la proporción de almidón y el índice de materia seca, con el objetivo de conocer el grado de maduración de las plantas para su cosecha en el período óptimo.

Por su parte, el técnico Alberto López, representante de la central de compra Delagro, subrayó las tres claves para la elección de una buena variedad de maíz para el cultivo: una producción aceptable, una buena calidad y una salud resistente.

Para comprobar en persona la viabilidad del proyecto, los responsables de la Granja Gayoso permitieron a los ganaderos emplear el laboratorio móvil con su propio maíz. Finalmente, para completar el recorrido, los técnicos mostraron a los presentes un campo de ensayo de dos hectáreas en el que están plantadas las mejores variedades seleccionadas por su rentabilidad económica.

RENTABILIDAD

  • Posible ahorro de hasta 1.000 euros por hectárea. Según los técnicos de la Granja Gayoso, el cultivo de campos de maíz propios es el mejor modo de ahorrar gastos en alimentación de ganado, ya que, de los casi 300 euros que cuesta una tonelada de silo de maíz en el mercado, se pasa a unos 50 en el caso de cosecha propia. Este ahorro también influye a la hora de valorar los gastos por litro de leche, que pueden variar en torno a los 15 céntimos. La elección del día idóneo para la recolección puede llegar a variar el ahorro por hectárea hasta un total de 1.000 euros.
  • Variedades. Otros factores que influyen son el suelo, el clima, el trato que recibe el producto durante el ensilado y, por supuesto, la variedad. Según lo estudiado en la granja, las más rentables para esta zona son las francesas Mas20, Mas25, Falcone, Ornella y Pollen.
  • Más cursos. La Granja Gayoso de Castro celebrará la última semana de este mes unas jornadas gratuitas sobre nuevas oportunidades económicas en el sector agrícola. Otros cursos que se celebrarán hasta finales de año versarán sobre riesgos laborales en las explotaciones ganaderas, bienestar animal y transformación de residuos en energía útil.

07/09/2011 - Baruk Domínguez / El Progreso (Castro de Rei)

Noticia recopilada de : http://elprogreso.galiciae.com/

LAS ENTREGAS DE LECHE CORRESPONDIENTES AL MES DE JULIO SUBEN UN 1,5 POR CIENTO CON RESPECTO AL MISMO MES DE 2010

Las entregas de leche en el primer cuatrimestre de la campaña láctea 2011/12, que se inició el pasado 1 de abril y se desarrollará hasta el 31 de marzo 2012, alcanzaron 2,08 millones de toneladas, ajustadas por materia grasa, el 1,5 % más que en el mismo periodo de la temporada anterior.

Según el informe mensual de entregas de leche del Fondo Español de Garantía Agraria (FEGA), en el mes de julio ascendieron a 512.877 toneladas, ajustadas por materia grasa al 3,55 %, y superaron en 3.955 toneladas a las realizadas en junio pasado (un 1,5% más), aunque inferiores a las declaradas en abril (525.693,82 toneladas) y en mayo (535.890,07 toneladas).

Durante el mes de julio un total de 307 compradores entregaron un total de 20.086 entregas.

Por estratos, el mayor número de productores que realizaron entregas se encuentran entre los que han consumido ya entre el 20 y 40 % de su cuota disponible (13.972 de los 20.316 que realizaron entregas durante el mes de julio). Por otro lado, destacar que un total de 511 productores han superado su cuota disponible, 426 de los cuales ha superado el 200 % de su cuota.

Para ver el informe del FEGA:

http://www.fega.es/PwfGcp/imagenes/es/INFORME_entregas_leche_julio_2011_tcm5-30770.pdf

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